domingo, 6 de enero de 2013

De óxido y hueso


Ayer vi "De óxido y hueso" película del 2012 del director francés Jacques Audiard .
El guión de la película es de Jacques Audiard y Thomas Bidegain  y está basado en la novela “De rouille et d’os”, de Craig Davidson.

La película está interpretado por Marion Cotillard y   Matthias Schoenaerts.

En relación al director,Jacques Audiard,compruebo que vi dos títulos anteriores:
"De latir mi corazón se ha parado" y "Un profeta",ambas,aunque no las reseñara,me dejaron buena impresión.


De Marion Cotillard,qué puedo decir,a estas alturas del partido,creo  ha demostrado sobradamente que es de las mejores actrices francesas en el panorama actual.La hemos visto en todos los géneros y  aquí en "De óxido y hueso",creo nos deja la mejor interpretación dramática que al menos yo le conozco.
Aviso, ahondaré en la trama,en la relación de los protagonista,en la historia misma,si alguien quiere prescindir o postergar  la reseña,éste es el momento.


En síntesis,la historia gira en torno a Alain o Ali ( Matthias Schoenaerts) ,un hombre que parece haberse hecho cargo de un hijo de 5 años,Sam (Armand Verduse) y que al que apenas conoce.
Sin trabajo,sin dinero y sin casa,decide refugiarse en casa de su hermana a fin de tener un punto de partida estable donde empezar de cero.Allí su hermana y su pareja,los acoge a él y al niño y Alain encontrará la manera de ganarse la vida trabajando de guardia de seguridad.


Una noche,mientras trabaja  en una discoteca,conoce en un altercado,a una joven Stéphanie (Marion Cotillard),a la que ayuda y a quien le deja el número de teléfono.
La vida sigue para ambos.Stéphanie que es bióloga marina y trabaja en un acuario con orcas sufre un trágico accidente y en su largo proceso de rehabilitación,se pone en contacto con Ali.


El que fuera un desconocido hasta hace dos días,irrumpe de nuevo en su vida y sin falsa compasión ni condescendencia,la trata de igual a igual,ayudándola con acciones,con las palabras justas,y todos los atajos imaginables en las distancias físicas que les quedan por vencer.

Me llama poderosamente la atención el peso que tiene el cuerpo en toda la película,el cuerpo apaleado,herido,mutilado,sangre hirviente en el deseo,frío en el agua,el cuerpo tatuado,arrastrado,cicatrizado,espoleado,vendido,recuperado de mil batallas.........elemento esencial en la película,y por ello,no he podido evitar acordarme de otro director que también le concede una importancia similar Darren Aronofsky tanto en la brutal "Cisne negro" como en la también recomendable "El luchador".

Me interesa la forma en que la narración nos lleva por esta historia casi anti-romántica,en la que el vínculo emocional se forja a través de la acción,no de la palabra.


Da la impresión de que Alain es un personaje con aparente incapacidad emocional y puede que así sea al principio,sin embargo, vemos evolucionar a un personaje que se mueve un poco por instintos y necesidades primarias,sin grandes complicaciones, hacia unas relaciones,tanto la que mantiene con su hijo como la que mantiene con Stéphanie, que no sabe manejar y cuyo reclamo se irá haciendo hueco dentro de sí mismo,un poco también por encima de su propio consentimiento y  conciencia.
Es una transformación tan interesante como hermosa la de este personaje.



La fuerza del personaje de Stéphanie (magnífica Cottillord ),su presencia,aún más grave en el momento en que toma una nueva identidad tatuada y con ortopedias,es capaz de vencer todas las resistencias que en realidad parecen más bien inercias por parte de Ali,inercia hacia el sexo sin implicación emocional por ejemplo,pero en general hacia lo transitorio y hacia lo que le urge hoy.

Si ampliamos la mirada,los personajes en este contexto social,en esta Francia o en esta  Europa de hoy ,son un reflejo de los supervivientes espontáneos que se han visto de la noche a la mañana en el abismo de la improvación,en la necesidad de buscarse la vida como sea,en el caso de Alain haciendo malabares con tres o cuatro ocupaciones a la vez,algunas al margen de la legalidad,como las peleas clandestinas en el que el cuerpo vuelve a ser moneda de cambio castigada al servicio del dinero sucio que corre en manos de los intermediarios.


Si tuviera que rescatar una escena,una sola, me resultaría dificil,pero sin duda,el reencuetro de Stéphanie con la orca,tras el trágico accidente es un momento de ésos que se quedan grabados en tu retina,y que inevitablemente desarman al espectador.Es una escena en la que la complicidad ha quedado intacta,los movimientos siguen sincronizados,el cristal separa a la mujer tullida del gigantesco animal que cuenta con memoria y parece haberla reconocido desde el principio.
Es un lenguaje hermoso y visual que no requiere palabras y que emociona.

Hay más momentos,como por ejemplo la llamada de teléfono de Stéphanie a Ali en el hospital,es una escena breve,en el tono gélido del lugar,pero Ali se derrumba y por primera vez,sale a luz un atisbo de emoción incluso desbordada.
Todas las escenas en la playa,en el baño inicial de Stéphanie,con el sol,el agua,es casi un baño iniciático en su nueva vida,cargando con su dolor y su sufrimiento,pero también un gesto de apertura a la vida,a esta nueva etapa,después de todo.


En ningún momento,sin embargo el director trata con condescendia o excesivo cuidado a los personajes,expuestos a lo descarnado,a la tragedia,al sufrimiento de unas vidas a la deriva,que sin embargo,también de forma impremeditada,crean vínculos y se aferran a un movimiento de avance que los empuja,un instinto de supervencia,que es incomprensiblemente,más fuerte que ellos.Tampoco esconde su imperfecta y oscura humanidad,abiertos en canal se nos muestran y nos asomamos a sus miserias,su desapego,su ineptitud y su torpeza,también su crueldad,al tiempo que en un recorrido de péndulo,podemos ver su cercanía,su evolución,su lucha infatigable,su vulnerabilidad,su capacidad de recuperación,de renovación,de entrega,de generosidad.

No os la perdais,porque como veis,la película da pie a la reflexión y sin duda,se queda para mí,en el ranking de lo mejorcito que nos deja el cine del año que recien concluyó.





domingo, 30 de diciembre de 2012

Still walking (Todavía caminando)



LLego a "Still walking(Todavía caminando)" con tantas y tan buenas recomendaciones,entre ellas Lu y David Amorós,que era casi inevitable que me gustara.


Esta película japonesa de Hirokazu Kore-eda es del 2008,pero se estrenó en España en el 2009 y está protagonizada por  Ryôga Hayashi, Yoshio Harada y Hiroshi Abe.

Voy a intentar reseñar esta película con el respeto que me despierta,desde una admiración que casi me lleva a hacer de este comentario un diminuto y laico altar a un cine que me parece sin duda,mayor.


"Still walking (Todavía caminando)" no es ni más ni menos que el retrato de un reencuentro familiar.
Dos ancianos,reciben la visita de sus dos hijos con sus respectivas familias.La hija llega con su marido y sus dos hijos.El hijo llega con su esposa,que es viuda y tiene un hijo de su anterior matrimonio.Todos se reencuentran para honrar la fecha del fallecimiento de otro hermano,el mayor.

A partir de ahí,en medio de deliciosos manjares (la preparación del sushi o las ánguilas....)se ponen al día y salen a la luz,recuerdos,anécdotas del presente,viejas rencillas.....

Es curioso cómo de complejas son las relaciones familiares,de lo particular a lo global, asistimos a un vaivén en el conviven sin estridencias complicidad y reproches,afinidades y desacuerdos,todo ello en medio  de la amarga melancolía que todos,pero especialmente los padres sienten por la pérdida del hijo mayor.


Se produce a través de escenas cotidianas a menudo alrededor de la comida,un análisis profundo de la condición humana,tan sujeta al apego,tan vulnerable a la desaprobación materno-paternal,a la crítica,a la ausencia de aceptación.


Hay cabida para la ternura pero también para el rencor.La tensión entre el anciano padre y su único hijo vivo varón,es palpable en todo momento.Desde fuera,da la impresión de que se necesitan,se buscan,pero a menudo,de la cercanía,surge la fricción.Tal vez,todo hubiera sido muy diferente,si ,como llega a decir la anciana madre,alguno de sus hijos,se hubiera dedicado como su padre a la medicina y se hubiera hecho cargo de la clínica en la que el padre trabajaba.
Son hipótesis que nunca quedarán esclarecidas,pero de la decepción de  esas expectativas a menudo proyectadas sobre los hijos,surge hoy el desprecio velado,el reproche,la infravaloración o la duda sobre la forma con la que su hijo se gana la vida.



En este marco donde los adultos ya tienen demasiadas cargas emocionales sobre sus espaldas,como contrapunto,surgen los niños,la relación entre los primos que acaban de conocerse y que comparten momentos entre la cruel espontaneidad y la inocencia que se abre paso en el descubrimiento de un flor,por ejemplo.No lo saben todavía,pero esos momentos tan triviales,con el paso del tiempo,serán con probabilidad idealizados por el adulto o la adulta en la que previsiblemente se convertirán.


La relación entre la madre anciana y la hija también se percibe con ambivalencia,pelando y lavando verdura,van de una confidencia a un recuerdo del pasado,de un caricia en el pelo a un reproche inesperado.....todo tiene cabida en medio de lo trivial que termina convirtiéndose con el tiempo,en trascendente.A ello ayuda una música que poetiza las imágenes y las dota de una sensibilidad extrema que se confabula para poner a flor de piel nuestras emociones.
No se juzgan las contradicciones,ni siquiera las emociones más míseras o mezquinas,es la humanidad en sí misma,con todos sus claro-oscuros al descubierto.

Estamos ante un cine aparentemente ligero que lleva la esencia de los grandes maestros orientales y  que de ellos,bebe tal cual su fuente inspiradora.


Me resulta muy dificil elegir una sola escena,pero me gusta mucho por ejemplo el momento en el que la madre le dije a su hijo cenando que ponga un disco y ella se pone nostálgica a tararearlo en la mesa y todos los momentos en la cocina mientras preparan la comida la madre y la hija.


El paseo familiar bajando una cuesta empinada,con la madre anciana,el hijo,la nuera y el hijo de la nuera,me parece de esos momentos casi insustanciales y con el tiempo terminan cobrando una especial relevancia,al igual que el momento en el que los niños intentan alcanzar una flor de una rama que está alta.
El final por otra parte, es tan poético,tan circular,que me parece un cierre espectacular dentro de su propia naturalidad.

En definitiva,una película de ésas que parecen sencillas y se quedan ya para siempre en tu recuerdo,como un reflejo familiar en el que nos sentimos todos reflejados en mayor o menor medida,más allá de la distancias culturales,una narración que es un ciclo de vida que finaliza y se renueva,donde la muerte no es el fin,sino  el principio del recuerdo  y el presente un fluir con reminiscencias del pasado ,donde se engendra también futuro en una armonía impremeditada que en realidad,está en todas partes.


Imprescindible,como también me lo pareció en su día otra película japonesa "Despedidas" (2008) de Yojiro Takita.

!!Os deseo a tod@s un feliz 2013!!

jueves, 27 de diciembre de 2012

Moonrise Kingdom y Los Tenenbaums (Una Familia de Genios)




Tras esta pausa en el blog,he decido volver con una entrada doble sobre un director americano al que he descubierto estas navidades y que definitivamente me tiene fascinada:  Wes Anderson.

He de decir que mi llegada a su cine,no es casual,sino que más bien viene precedida por algunas recomendaciones de blogger@s que me tengo en mucha estima: Alex,de Puedo saltar charcos y David Amorós,aunque también le he visto alguna reseña positiva sobre Moonrise Kingdon,a una compañera de zinéfilas:Bargalloneta.

No sé muy bien por donde empezar....así que las comento en el orden en el que las he visto,que me parece que no es cronológico,precisamente:

Moonrise Kingdom

 Aviso que ahondaré en la trama,así que si alguién quiere postergarme o prescindir de la reseña directamente,lo entenderé.

Esta maravilla de película es la última de Wes Anderson,la realizó en el 2012 que está a punto de abandonarnos,y es la primera que he visto de él.

Me llama la atención de primeras la estética,los colores llamativos y chillones,la elegante y algo decadente puesta en escena,ambientada en los años 60 en una isla de Nueva Inglaterra.


La trama es sencilla,en una isla,un niño huerfano de 12 años,Sam(Jared Gilman ) está en un campamento boy-scout y no es feliz, así que planea una fuga junto a su amada,una niña también de 12 años,Suzy(Kara Hayward ),con la que ha mantenido una correspondencia durante un tiempo desde que la vió actuar en una obra de teatro,y que vive en el faro de la misma isla con sus padres.
Los niños,pre-adolescentes viven una aténtica aventura en la isla,siendo perseguidos por los jefes scouts,la familia de Suzy,los otros scoutters,la policía....etc....
Finalmente........hasta aquí puedo leer.

Es una rareza maravillosa esta película,mezcla de surrealismo y magia,la candidez y osadía de los niños nos transportan a otro mundo,un mundo donde todo es posible,y donde incluso los adultos a veces son capaces de plegarse a otro plano donde todos los sueños tienen cabida.

Sin caer en ningún momento en la cursileria o lo extremadamente edulcorado,ya que entre otras cosas,los niños son tan mágicos como insumisos,el mundo de Anderson es otro muy lejano al que vivimos,rodeándose de un elenco de actores que siempre me han  conquistado por otros derroteros,con otros directores y en otras películas,el juego de la imaginación,la fantasía y el humor absurdo,está servido.


Nos encontramos por ejemplo a Bruce Willis,haciendo de policía,el capitán Sharp, que termina estableciendo una complicidad inesperada con Sam,o a una actriz que siempre me ha gustado muchísimo en las películas de los hermanos Cohen:Francis Mcdorman,que hace  de madre de Suzy, Laura Bishop,una abogada que le pone los cuernos a su marido con el policía de la isla,es decir,el capitán Sharp,.¿y quien es el cornudo en cuestión? ni más ni menos,que otro grande,Bill Murray,el señor Walt Bishop,otro picapleitos que no cesará hasta encontrar a su hija Suzy y que sospecha de la infidelidad de su esposa.


Extraordinario reparto como veis,que vienen a rematar el gran Edward Norton,haciendo de jefe instructor de los scoutts, Randy Ward, y la gran Tilda Swinton,haciendo (una vez más ejerciendo el "cliché")de pérfida asistente social que viene a llevarse Sam para recluirlo en un internado.A destacar también Harvey Keitel como el comandante de los Scouts, Pierce.

Es una película tan enigmática,que para verla hay que estar dispuest@ a abrirse a otros cosmos,éste, el de Anderson,me ha parecido tan fascinante que no pienso perderle la pista a partir de ahora.

Por cierto,una peli muy recomendable para ver en estas fechas,donde se supone todo es posible,ojalá ese "espíritu navideño" no nos abandorara el resto del año,¿no os parece?
No os la perdais,es una maravilla que si tuviera que calificar,lo haría con un excelente.

Los Tenenbaums (Una Familia de Genios)



Este título de Wes Anderson es anterior y se remonta al 2001.Quiero darle las gracias desde aquí a David Amorós,por su descubrimiento,ya que de no ser por esa lista que está confeccionando de sus directores favoritos,yo no habría llegado hasta esta maravillosa película,que no me extraña nada que haya calificado como la mejor del director,aunque yo no sabría por cual decantarme,porque me está gustando todo de lo que vi,así que estoy encantada,porque no me suele pasar;)



La trama de "Los Tenenbaums" gira en torno a una familia tan excéntrica como encantadora.
Está compuesta por una madre,la gran Angelica Huston en el papel de Etheline Tenenbaum  y sus tres hijos que conocemos de niños y  tras un salto en el tiempo,de adultos y que son:
 Luke Wilson como Richie Tenenbaum, Ben Stiller como Chas Tenenbaum, Gwyneth Paltrow como la hija adoptiva,Margot Tenenbaum.


Los tres niños son talentosos y en parte son como "superdotados" en alguna disciplina o en algunos casos,en más de una.Richie es un experto jugador de tenis,Chas tiene una habilidad extraordinaria para las finanzas y Margot es escritora de teatro.


Ya nos cuentan desde el principio que la madre se volcó en la educación de sus hijos,prioridad remarcada también por el abandono de su esposo,Royal Tenenbaum (Gene Hackman) que tras 17 años ausente de sus vidas,vuelve a reaparecer con la intención de recuperar a su familia fingiendo un cáncer de estómago.

El relato de cada una de las vidas de los personajes es electrizante e hipnótico.Les ocurre de todo tipo de vivencias,siempre en la línea de hacer un cocktail con elementos mágicos,absurdos,surrealistas,emotivos.....donde una vez más todo es posible y lo trágico y lo cómico van de la mano,dejando completamente atrapado al espectad@r.


Maravilloso cuento familiar,donde descubrimos por ejemplo que nada es lo que parece y que Margot por ejemplo fuma a escondidas durante años y ha tenido una vida amorosa de lo más intensa y variada en secreto,de espaldas a su actual marido,un Bill Murray en el papel de marido de nuevo "cornudo" Raleigh St. Clair, pero en el fondo de quien siempre ha estado secretamente enamorada es de su hermano Luke,el cual fue una estrella del tenis hasta que se enteró de que Margot se había casado, y perdió la esperanza de que algún día pudiera vivir su también inconfesado amor por ella.


El personaje de Royal Tenenbaum es de mis favoritos:caradura,irreverente,vuelve a reconquistar el corazón de sus hijos y sus nietos y a recuperar a su mujer,tras tantos años de ausencia,valiéndose de todo tipo de artimañas y con la ayuda de un asistente,Kumar Pallana en el papel de  Pagoda,que apenas habla pero que es todo un crack,como él.

La película es fantástica de principio a fin, y para los que gusten de las bandas sonoras,en ésta se incluyen temas de: Bob Dylan,John Lennon,The Clash,Ramones o The Velvet Underground.

Termino esta entrada diciendo que Wes Anderson me ha hecho feliz,que se suma a mi lista de directores favoritos desde estas navidades,así que no será de extrañar vuelva a aparecer por aquí.

¡¡¡Felices y espero que cinéfilas pascuas para tod@s !!!



domingo, 9 de diciembre de 2012

Reflejos de un ojo dorado




He descubierto esta joya recientemente y la incluí en mi última entrada de Zinéfilas sobre espejos y reflejos en el cine, pero me parecía que esta película merecía una entrada por sí misma.


“Reflejos de un ojo dorado”  es una película de 1967 de Jhon Huston y cuenta en el reparto con dos monstruos de la interpretación: Marlon Brando y Elisabeth Taylor.

El guión corrió a cargo de Gladys Hill, Chapman Mortimer y  Francis Ford Coppola  que a su vez estaba basado en una novela de la escritora Lula Carson Smith conocida por el nombre de  Carson McCullers.

Quiero avisar antes que nada,que me gustaría profundizar en los personajes y en las complejas relaciones que se establecen entre ellos.Si alguien no ha visto la película y prefiere no tener detalles a priori,es preferible que postergue o deje la lectura de la reseña en este punto,aunque también he de decir,que no desvelaré ni de lejos el final.




Ambientada en un cuartel militar de Georgia, la trama se adentra en dos matrimonios.
El primero está formado por un  imponente Marlon Brando que se pone en la piel del comandante Weldon Penderton casado con Leonora, grandiosa Elisabeth Taylor, un matrimonio sólo perfecto de cara a la galería: la mujer engaña al marido con el coronel Langdon, (que forma parte del segundo matrimonio), interpretado por Brian Keithque a su vez le es infiel a su enfermiza y desequilibrada esposa, Allison (Julie Harris ) la cual intenta recuperarse de la muerte de su bebé Catherine,mientras, el comandante Penderton intenta hacer frente a su propia sexualidad reprimida.



El drama se desenvuelve de forma contenida y fluida, la narración nos mantiene atrapados desde el principio, porque en ese escenario plagado de mentiras, Huston decide adentrarse precisamente en el escabroso terreno de “las cosas de las que se no se habla”.



De todos los personajes, tal vez el que mantiene una batalla  más devastadora contra sí mismo es el comandante Penderton, sobre el que planea durante todo el metraje la obsesión por un soldado  Williams ¿objeto de su admiración?¿su deseo?¿su inaceptable amor?
En esta lucha entre el consciente y el inconsciente, las miradas, la huida y la búsqueda, el andar sobre sus pasos, su deseo y  su negación….se convierte en un auténtico calvario donde el espectador puede sentir su angustia y su represión.
En una conversación con el coronel Langdon, el comandante Penderton, afirma:
“…vamos que cualquier satisfacción concedida a expensas de la anormalidad, es mala y no debe proporcionarnos felicidad, resumiendo…moralmente, es más deseable que un taco cuadrado presione en un agujero redondo hasta convertirlo en cuadrado en lugar de buscar el agujero idóneo donde encaje perfectamente.”



Marlon Brando está espectacular, una vez más. Para mí, es el actor más grande de todos los tiempos. En la piel del comandante Penderton, nos deja unas imágenes imborrables en las que sus ojos, sus manos son la viva expresión de la desazón ,la escisión interna y oculta, el infierno en vida de la renuncia que impone su culpa y su estricta moral .La mente a veces nos juega malas pasadas ¿ nos hace ver donde no hay ? fantasía y realidad se confunden, la necesidad de amar y ser amados nos lleva en ocasiones a quedar a expensas de nuestros propios delirios, incluso exponernos a salir de dudas en el dilema entre ser o no ser correspondidos...¿lo era el coronel Penderton solo en su imaginación?



Leonora, por su parte, intencionadamente se convierte en  una hembra poderosa, una amantis religiosa hipócrita y cruel capaz de devorar a su esposo, precisamente por no “estar a la altura” como “marido viril en funciones”. Ella que juega también a la mentira y al adulterio, que es infiel con el coronel Langdon, adora al semental “Pájaro de fuego” y no duda en humillar públicamente a su esposo cuando se entera de un desafortunado incidente en el que él ha castigado a su caballo.
 Pero.....¿a quien ama Leonora en realidad?



Elisabeth Taylor está grandiosa, borda el papel de mujer con carácter, provocadora, cruel, exhibicionista, caprichosa. Se siente superior a su esposo, a quien en el fondo desprecia por su debilidad y su cobardía, por lo que ella parece sospechar y  no menciona y que considera un evidente signo de falta de “virilidad”.



El personaje de Williams( Robert Forster ) el joven soldado que cabalga desnudo y que se muestra distante y solitario, termina también siendo una pieza importante en este puzle de calladas pasiones.



Williams, también es presa de un deseo reprimido hacia Leonor, la esposa del comandante Penderton, la observa, fantasea, imagina, la espía….él tampoco puede escapar de un voyerismo y fetichismo que le conducirá a convertirse en una sombra, un hombre invisible capaz de colarse en las habitaciones privadas, capaz de correr riesgos incontrolados, con tal de estar cerca de esos oscuros objetos de deseo que son privados, secretos, clandestinos, que le pertenecen a él y a nadie más…
Todos o casi todos  los personajes mienten, todos ocultan algo y muestran una cara que en realidad no se corresponde con sus emociones más profundas.
El simbolismo de algunas escenas me parece intencionado:
 ¿por qué al coronel Penderton intenta inútilmente controlar un caballo desbocado, apodado “pájaro de fuego”?
¿qué vemos en el reflejo del ojo que contempla el cuerpo desnudo de Leonor?



El coronel Langdon se muestra inflexible con el mayordomo de su esposa Allison, Anacleto ( Zorro David) un hombre afeminado que se muestra el más fiel y leal apoyo de su esposa. El coronel Langdon es  amante de Leonora y suponemos no ama a su esposa Allison, pero ¿no hay en su discurso homófobo un resquicio de celos , amargura y frustración  por no haber sabido crear con su esposa el  fuerte vínculo que ella tiene con su asistente?
¿a quien ama Langdon en verdad? ¿coincide el objeto de su deseo con el objeto de su amor?
Toda la película es contenida a pesar de la hondura y el calado emocional de los temas que se plantean. Huston nos deja un análisis de la condición humana en su vertiente más desdoblada, lo que sucede en nuestro interior y la imagen que damos a los demás.
No en vano la película empieza con una frase pronunciada por el coronel Langdon que bien podría ser un resumen de todo el largometraje:
“Nadie sabe lo que pasa por nuestras mentes, nadie en absoluto”.






viernes, 30 de noviembre de 2012

Espejos y reflejos en el cine




Este fin de semana es mi turno de publicar en Zinéfilas.
Os propongo dar un paseo por algunas escenas de cine donde los espejos y los reflejos tienen su presencia y casi siempre,su significado.
Si queréis leer más,sólo tenéis que pinchar aquí.

¡¡¡Feliz fin de semana a tod@s!!!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Amor bajo el espino blanco



El viernes vimos "Amor bajo el espino blanco",una película china de Zhang Yimou del 2010 e interpretada entre otros  por Zhou Dongyu y Shawn Dou,que al parecer son actores debutantes.
Fui a verla con vivo interés y curiosidad,entre otras razones,por las entradas o comentarios favorables que había leído sobre ella,una de ellas, de Lu,que podéis leer  aquí.
Tras acabar esta entrada,re-descubro una estupenda entrada sobre la filmografía del director Zhang Yimou, de otro bloggero al que sigo recientemente,Juan Roures.Las/os fans de Yimou,disfrutareis pinchando aquí .



"Amor bajo el espino blanco",nos cuenta la historia de Jing una joven que durante la revolución cultural china,ha de trasladarse al campo a fin proceder a su "reeducación".El padre de Jing es derechista y está en prisión.Ella es consciente de que ha de llevar una vida ejemplar para el régimen , ya que su madre está a cargo de tres hijos y lucha para sacarlos adelante con la ausencia del padre y la familia de alguna forma, está marcada por sus antecedentes anti-revolucionarios.



Los planes se desbaratan cuando conoce a Sun,que es hijo de un militar de élite.Ambos se enamoran y sin proponérselo se convertirán en una necesidad el uno para el otro.Jing intenta a toda costa que esto no ocurra,pero el día a día,la perseverancia de Sun,y el hecho de que él se convierta en su protector,su apoyo y un compañero infatigable que cuida de Jing día y noche,consiguen derriban cualquier resistencia o negación.


La película es un relato pausado,que abarca varios años y que deviene en la desaparición repentina de Sun,lo que dará pie a que Jing le busque e intente retomar contacto para comprender después la distancia y el silencio de él.

Más allá de los aspectos técnicos,la cuidada fotografía y el ritmo pausado ,la historia de amor entre Jing y Sun es una de esas historias puras,casi inocentes,llenas de esperanzas y deseos a veces truncados por el devenir de los acontecimientos.


 Son historias de amor tan delicadas y minuciosas,tan recreadas en lo que para muchos calificarían de "preliminares"que me cuesta creer que pudieran darse hoy,al menos del mismo modo en el marco de la cultura occidental.
Una historia tan carente de pasiones de piel (¿llegan a darse un beso?)y sin embargo,tan contenidamente intensa e indeleble en el tiempo,se me hace más equiparable a esos maravillosos relatos de nuestros ancestros,repletos de complicidad,de gestos,de miradas,de manifestaciones mínimas que en el marco de una sociedad menos permisiva, calaban y dejaban una impronta de por vida en el bagaje emocional de cada persona.


Si la historia de Jing y Sun conmueve,además de por su juventud es por esa iniciática apertura al amor.Son todas las cosas cotidianas(la palangana,el espino,el uniforme,las botas,la fruta pelada,el cogerse de la mano a través de un palo,el compartir abrigo en un abrazo,el pez de colores,la bombilla,la pluma,la tela roja......) las que con el tiempo se convierten en recuerdos esenciales,puntales que sostienen  las vidas medio vencidas ya a otra edad.


Son pequeñas insignificancias que la inmediatez empaña,nos niega ver con claridad y el tiempo nos lleva a recordar y magnificar con lo que creemos mayor nitidez y peso,una claridad que no es tal y que viene falseada por la memoria y el anhelo de que todo perviva y sea incluso más bello (y en algunos casos incluso menos quebradizo)de lo que realmente fue.Pero éste no es el caso que nos ocupa y si lo fuera,sería objeto de una segunda parte de esta novela convertida en película.


En "Amor bajo el espino blanco" con el marco de un régimen  alienante y aun con los numerosos impedimentos sociales y  de  diferencia de clase entre Sun y Jing,el vínculo entre ellos se abre paso de manera fluida y natural.A pesar de la distancia,las advertencias de la madre de Jing,los imprevistos,la dificultad,sin alboroto ni estridencias,sin ruido,a veces incluso sin palabras,de manera siempre delicada incluso desde una cierta distancia física,los pasos de Jing son siempre seguidos por los de Sun y poco a poco,los de Sun por los de Jing.


He de decir,que el ritmo lento de la película por momentos,me ha parecido excesivo y que hubiera agradecido algo más fluidez en el relato, aunque sé que los silencios,la calma,la recreación en lo minucioso forman parte de ese saber hacer de los orientales que tantos momentos nos han brindado con esta pauta en el cine.Por eso,si se elige este título,ha de ser con tiempo por delante,sin prisas y a una hora conveniente,en ningún caso,al final de una larga y agotadora jornada y mucho menos al final de la semana.

De lo local a lo global,en todo contexto histórico,político y social,toda relación con calado emocional con diferentes formas y colores,tiene su propio catálogo de objetos asociados a recuerdos,su música y sus texturas,sus aromas y sabores,sus localizaciones,sus códigos y rituales y "Amor bajo el espino blanco" nos deja el suyo,un recorrido marcado por un ambiente poco propicio que sin embargo,supo encontrar la manera de abrirse camino.




Si tuviera que quedarme con una escena,me quedo con muchos momentos de miradas furtivas y cómplices,con la escena de cuando él salta de la barca para verla y hablar con ella unos instantes,con la escena de la bicicleta y por supuesto con ese desenlace poético,que no cambio por ningún otro,con esa fotografía en el techo que es la última visión,el último fotograma y la imagen que encabeza esta entrada.